Gobernador René Saffirio critica a empresas eléctricas por lenta reposición del servicio y exige sanciones
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El Gobernador Regional de La Araucanía, René Saffirio, lanzó duras críticas contra las empresas distribuidoras Frontel, CGE y Codiner, debido a la lenta reposición del suministro eléctrico registrada tras los intensos sistemas frontales que afectaron a la región durante los últimos días.
La autoridad afirmó que la respuesta de las compañías no estuvo a la altura de la emergencia y aseguró que las empresas “no dan el ancho”, cuestionando la capacidad de reacción frente a un evento climático que, según indicó, había sido anticipado por las autoridades.
En ese contexto, Saffirio llamó a acelerar las labores de reposición en terreno y solicitó a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) aplicar las máximas sanciones que permita la ley, rechazando que la situación sea considerada como un caso de fuerza mayor.
Cuestiona falta de preparación
El Gobernador sostuvo que existían advertencias previas respecto del sistema frontal, por lo que, a su juicio, las distribuidoras debieron haber dispuesto con anticipación mayores recursos humanos y técnicos para enfrentar las interrupciones del servicio.
Asimismo, criticó que los reportes oficiales tiendan a concentrarse en las cifras de clientes afectados en los principales centros urbanos, dejando en un segundo plano la realidad de miles de familias que viven en sectores rurales.
En ese sentido, mencionó comunas como Temuco, Padre Las Casas, Lautaro, Cunco y Melipeuco, donde numerosos hogares permanecieron sin electricidad durante varios días.
Exige compensaciones para las familias
Saffirio también recordó que las personas afectadas tienen derecho a recibir las compensaciones económicas establecidas por la legislación vigente, enfatizando que las interrupciones prolongadas del suministro han impactado la calidad de vida de miles de familias de La Araucanía.
Finalmente, reiteró el llamado a las empresas distribuidoras a reforzar sus planes de contingencia y a mejorar su capacidad de respuesta ante futuras emergencias climáticas, asegurando que la región requiere un servicio eléctrico acorde a las necesidades de sus habitantes y especialmente de las comunidades rurales, donde la reposición del suministro suele tardar más tiempo.

