Viernes, Abril 17, 2026
Temuco

Colapso silencioso en hospitales: 1.000 pacientes “dados de alta” ocupan camas y desatan crisis estructural en salud

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  • Alerta de la ministra May Chomali destapa una falla profunda del sistema: hospitales funcionando como residencias por abandono y falta de políticas públicas. Expertos advierten que el costo humano y fiscal ya es insostenible.

La reciente denuncia de la ministra de Salud, May Chomali, sobre la permanencia de cerca de mil pacientes sociosanitarios en hospitales – equivalente a dos recintos completos – encendió una alarma que va mucho más allá de la contingencia. No se trata de una crisis clínica, sino de una falla estructural del sistema de salud y protección social en Chile

Se trata de personas que, pese a tener alta médica, continúan ocupando camas hospitalarias por falta de redes de apoyo, alternativas de cuidado o, en muchos casos, abandono. Este fenómeno está obligando a hospitales de alta complejidad a cumplir funciones de larga estadía, con un impacto directo en la eficiencia del sistema y en el acceso oportuno a la atención de miles de pacientes que permanecen en listas de espera.

La situación que estamos viendo es la expresión más evidente de una desarticulación histórica entre el sistema de salud y el sistema de desarrollo social”, advierte la Dra. Karla Rubilar Barahona, directora de la Unidad de Salud Pública de la Universidad Autónoma de Chile.

La exministra es categórica al afirmar que “no estamos frente a un problema médico, sino frente a un vacío de política pública. Cuando el Estado no garantiza redes de cuidado, termina utilizando la infraestructura hospitalaria para resolver lo que debería abordarse desde una red integral de apoyo social”.

Desde una perspectiva de gestión, el impacto es crítico. Mantener a pacientes sociosanitarios en camas hospitalarias implica un uso altamente ineficiente de recursos de alta complejidad, cuyo costo es significativamente mayor al de alternativas como residencias especializadas, atención domiciliaria o modelos mixtos con participación público-privada.

Esto no sólo es ineficiente, es profundamente injusto. Cada cama ocupada por un paciente que no requiere hospitalización es una oportunidad perdida para alguien que sí necesita una cirugía o atención crítica”, enfatiza Rubilar.

La raíz del problema, coinciden los expertos, es la fragmentación institucional. La falta de coordinación entre los sectores de salud y desarrollo social ha generado un vacío de responsabilidades que termina perpetuando soluciones reactivas, costosas y, en muchos casos, indignas.

Frente a este escenario, avanzar hacia una red de cuidados de larga estadía aparece como una urgencia impostergable. 

Invertir en cuidados no es un gasto, es una decisión costo-eficiente. Permite liberar camas, reducir listas de espera y, sobre todo, devolver dignidad a personas que hoy están siendo invisibilizadas por el sistema”, sostiene la especialista en Salud Pública.

Rubilar enfatiza que “postergar esta discusión no sólo agrava la crisis, sino que normaliza el abandono. Aquí no estamos hablando sólo de gestión sanitaria. Estamos hablando de dignidad, de sostenibilidad del sistema y de la capacidad del Estado para responder a sus ciudadanos más vulnerables”, concluye la académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Chile.

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