Proyecto que prohíbe la narcocultura fue despachado a sala para votación
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Después de semanas de tramitación en la Comisión de La Familia de la Cámara de Diputados, fue aprobado el denominado proyecto de ley que prohíbe la narcocultura.
El avance de la iniciativa -correspondiente a dos proyectos de idea matriz similar que fueron refundidos, uno de ellos de autoría de la diputada Francesca Muñoz y patrocinado de manera transversal por lo diputados Sara Concha, René Alinco, Felipe Donoso, Juan Irarrázabal, Pamela Jiles, Carla Morales, Emilia Nuyado, Jorge Saffiro y Hotuiti Teao, y el otro del diputado Gastar Rivas- nace luego de la polémica que se originó en el contexto del festival de Viña del Mar 2024, que contemplaba en su parrilla la presentación de artista Peso Pluma, cuyas letras son consideradas una apología a la narcocultura.
En esta línea, el proyecto busca prohibir la promoción y apología de la narcocultura, la explotación sexual, la pornografía infantil, el consumo de drogas, uso de armas y otros delitos violentos, prohibiendo la celebración de espectáculos y difusión de obras en los que se promueva dichas conductas. Esto, con el objeto de evitar, que bajo el pretexto de la realización de actos culturales o artísticos, se valide prácticas ilegales o delitos que afectan a la ciudadanía, pero en especial a niños, niñas y adolescentes.
Al respecto, la diputada del PSC, autora de uno de los proyectos refundidos, señaló que hoy la situación que enfrenta el país es crítica en seguridad, por lo que se hace urgente adoptar todas las medidas necesarias y en los distintos ámbitos de acción, para proteger a los NNA, hoy expuestos al aumento del narcotráfico, crimen organizado, consumo de drogas y que los tiene como víctimas inocentes y en ocasiones invisibilizadas, salvo cuando ocupan espacio en la crónica policial, heridos, muertos o delinquiendo”, puntualizó Muñoz.
La parlamentaria recordó, además, que “hoy los niños, niñas y adolescente están expuestos a ser reclutados por bandas criminales y la narcocultura es una forma de hacerlo, al mostrarle los lujos a los cuales podrían acceder por esa vía delictual y normalizando el uso de armas, consumo y tráfico de drogas.
Ahora el proyecto -sobre el cual se solicitó al Gobierno que ponga alguna urgencia para lograr que avance rápido-, queda a la espera de ser puesto en tabla para que sea discutido y votado en sala, para que luego siga su proceso hasta ver la luz y se sume como una medida concreta de protección a la infancia y adolescencia.

