Tribunal condena a armero de Angol y a comuneros de Temucuicui por tráfico de municiones

La Fiscalía de Alta Complejidad obtuvo la condena de un armero de Angol y otras 3 personas por el delito de tráfico ilícito de municiones, por la venta de 550 proyectiles de alto calibre que tenían como destino a la comunidad Temucuicui de Ercilla.

En el juicio desarrollado en el Tribunal Oral de Angol el fiscal Enrique Vásquez acreditó que el 7 de noviembre de 2021 Eduardo Cole González, de 62 años, propietario del local “Cole Armería” vendió 400 municiones calibre 38 (de revólver) y 150 calibre 44 (rifle) a Daniel Queipul Pallaleo (22) y su padre Sebastián Queipul Marillán (48), ambos con domicilio en Temucuicui, en la suma de $600.000, que estos últimos pagaron en efectivo.

Además del vendedor y los compradores fue condenado Gustavo Alarcón Reyes (25), quien actuaba como intermediario en la venta ilícita de municiones.

Las pruebas reunidas en la investigación de la Fiscalía de Alta Complejidad y la Brigada de Crimen Organizado de la PDI permitieron establecer que los destinatarios finales de las municiones eran los condenados Daniel y Sebastián Queipul, y Kevin Espinoza Cifuentes, este último yerno del werkén de la comunidad Temucuicui Jorge Huenchullán y prófugo de la justicia en causas por tráfico de drogas, homicidio frustrado a Carabineros y robo con violencia calificado.

Las municiones iban a ser utilizadas ese mismo día en Ercilla, como se desprende de una escucha telefónica autorizada judicialmente del teléfono de Alarcón que fue exhibida en el juico.

El fiscal Enrique Vásquez está solicitando para los vendedores y compradores de la munición penas de 7 y 9 años de presidio, respectivamente. La sentencia será comunicada el próximo 28 de enero.

Segunda condena
Esta es la segunda condena que obtiene la Fiscalía de Alta Complejidad en investigaciones por tráfico de municiones asociadas a violencia rural. En agosto fueron condenados Juan Licán Manquel, de la comunidad Temucuicui de Ercilla, y Brayan Figueroa Jara, con domicilio en Angol, detenidos en junio de 2020 a bordo de un taxi en el que trasladaban una bolsa plástica que contenía 96 municiones de escopeta calibre 20. Del análisis de los celulares de los acusados se pudo establecer que coordinaron vía aplicaciones WhatsApp y Facebook la transacción de dichas municiones, primero a cambio de marihuana cultivada por los compradores y luego por una suma de dinero. Ambos fueron sentenciados a la pena de 3 años y un día de presidio efectivo.