Viernes, Mayo 15, 2026
Temuco

En base a ‘ADN ambiental’: estudio científico identificó a más de 1500 especies presentes en el Corredor Biológico Pitao de Nacimiento

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  • Esta iniciativa es parte de un innovador programa de CMPC para restaurar ecológicamente zonas que fueron impactadas por los incendios y que contempla una “carretera verde” de 140 kilómetros de largo y 100 metros de ancho, entre las regiones del Biobío y La Araucanía. Destaca la recuperación de hongos e invertebrados. 

Los incendios rurales de 2023 en el centro y sur del país no solo arrasaron proyectos familiares y productivos, sino que también afectaron la cobertura vegetal que daba cobijo a un sinnúmero de especies. Es así como tras la tragedia, CMPC en el marco de su estrategia de Naturaleza, Conservación y Biodiversidad, lanzó un plan integral de Reconstrucción y Restauración que definió, por ejemplo, convertir una de sus Áreas de Alto Valor de Conservación (AAVC) en una verdadera “carretera verde”. Así surgió el Corredor Biológico Pitao. 

A un año de su creación, profesionales de CMPC, investigadores y científicos externos, visitaron Nacimiento que es la frontera norte del corredor, para conocer y revisar in situ las labores que se han realizado. En estas tareas destaca el diagnóstico de la línea base ambiental del corredor, que establece cuáles eran las especies naturales o nativas que poblaban este territorio. El Corredor Biológico Pitao contempla 140 kilómetros de largo y 100 metros de ancho en una zona gravemente dañada por los incendios en sectores del Biobío y La Araucanía. La ruta conecta AAVC de CMPC y permitirá el tránsito de la fauna local entre cada zona. En total, el corredor contempla 818 hectáreas, de las cuales 350 serán reconvertidas en bosque nativo.

ADN ambiental y cámaras trampa

El apoyo científico es vasto en lo que se refiere a la recuperación y restauración del territorio que abarca el corredor biológico. A las plantaciones y acciones de conservación se suma el monitoreo del denominado ‘ADN Ambiental’ de la zona intervenida.

El ADN ambiental corresponde al material genético que es dejado por los organismos en el ambiente mediante procesos biológicos naturales (pelo, piel, excreción, orina, reproducción, saliva, entre otros) y que puede ser recuperado en su forma libre desde cualquier matriz ambiental como es el agua, suelo, sedimento o nieve. 

“Este monitoreo ambiental es muy útil para generar una línea base de biodiversidad en uno de los sitios prioritarios para CMPC como es este corredor biológico. Acá fueron identificadas genéticamente diversas especies de hongos, bacterias, invertebrados y vertebrados presentes en tres tipos de hábitats diferentes. Los resultados de ADN Ambiental mostraron un total de 1.574 especies registradas en este entorno”, señaló Roger Sepúlveda, biólogo marino, doctor en ecología y director ejecutivo de ECOGEN. 

Los hongos fueron el grupo mejor representado, con un 61% de las especies detectadas. Los invertebrados, en tanto, alcanzaron el 20% de las especies, las bacterias un 13,6% y los vertebrados un 4,7%. Para este último grupo, fueron registradas 13 especies de peces (nueve nativas), ocho especies de anfibios (todas nativas incluyendo también especies endémicas), una especie de reptil (nativa), 28 especies de aves (con más de 20 de ellas nativas) y 24 especies de mamíferos (12 nativas). 

“El ADN ambiental permite registrar especies que pueden ser de difícil visualización o donde son necesarias largas campañas de monitoreo a cargo de grupos de especialistas. La visibilización de la biodiversidad permite monitorear a largo plazo indicadores ambientales para medir y gestionar los procesos de restauración que la empresa ha incluido en su Estrategia de Naturaleza, Conservación y Biodiversidad”, agregó Roger Sepúlveda.

Cabe precisar, que para verificar en parte los resultados del estudio de ADN Ambiental y monitorear a los mamíferos presentes en el corredor, se instalaron cámaras trampa en diversos sectores que contemplan bosques, quebradas y fuentes de agua natural.

“Para nosotros como CMPC es como muy importante saber qué es lo que hay en materia de especies en los sectores de conservación y de restauración, para así saber qué es lo que tenemos que proteger y también ver qué amenazas existen. Así podemos tomar medidas para proteger lo que tenemos”, indicó la ingeniera Femke Teirlinck, quien trabaja en el área de restauración de CMPC. 

En el corredor biológico Pitao las cámaras trampa han registrado avistamientos de especímenes como el zorro culpeo, el coipo y ejemplares del pato cortacorriente, además de aves y roedores de distinta especie. Sin embargo, también se detectó la presencia de caballos, los cuales atentan contra la recuperación de las especies arbóreas. “La tenencia responsable y manejo adecuado de los animales domésticos y el ganado es muy relevante para la recuperación de estos sectores, pues así permiten la restauración de las especies arbóreas y se evita la transmisión de enfermedades a la fauna nativa”, precisó la profesional.

Resultados parciales de la primera plantación

En la primera etapa de restauración de cobertura vegetal se lograron plantar cerca de 14 mil especies, como el pitao, canelo, lingue y avellano. Sin embargo, su sobrevivencia fue menor a la esperada. “El éxito que tuvieron esas plantaciones después del primer año fue bastante bajo, fue un poco más de un 20%, pero no son números extraños. En general, en un proceso de restauración, uno trata de que sean tan exitosos como en una plantación normal, pero las dificultades son mucho mayores”, explicó Jean Pierre Lasserre, gerente de Tecnología y Planificación de CMPC.

El profesional agregó que para ver resultados deben pasar “por lo menos cinco años, en los que tienes que estar actuando permanentemente y nosotros vamos a insistir. Si hay algo que nos caracteriza a los forestales es que tenemos una mirada de largo plazo. Un año para nosotros es un periodo muy corto, tenemos esa mirada y estamos seguros de que lo vamos a lograr”, sentenció.

Este 2024 se volverá a plantar una cantidad similar a la del año pasado, en los sitios donde hubo un mayor éxito en la recuperación de las especies. Esta labor de largo plazo ha implicado el trabajo multidisciplinario de diversos actores. Es así como investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción han hecho su aporte en este proyecto para mantener la biodiversidad y los atributos ecosistémicos de la zona. 

RECUADRO 1

Tipos de restauraciones

El proceso implica una restauración pasiva y otra asistida. “La pasiva involucra proteger y eliminar todo tipo de amenazas para la recuperación natural en el lugar que queremos conservar. Por ejemplo, al cercar elimino el ganado que puede ejercer ramoneo, entonces dejo que el ecosistema se recupere solo, en cambio la restauración asistida involucra además del cercado y eliminación de amenazas, la plantación de especies nativas y el control permanente de las especies introducidas y las surgidas naturalmente”, detalló Juan Pedro Elissetche, doctor en botánica y jefe de carrera de Ingeniería Forestal de la Universidad de Concepción.

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Corredor Biológico Pitao

El Pitao es una especie declarada monumento natural en 1995 y actualmente se encuentra en peligro de extinción. Por ese motivo, y de forma simbólica, se eligió esta especie para denominar este corredor biológico, que será el más extenso de Chile.

Los corredores, al permitir el movimiento de especies, lo que hacen es aumentar la dispersión. Por ejemplo, los mismos roedores trasladan semillas de diferentes especies y, por lo tanto, lo que hacen es aumentar la biodiversidad. Los paisajes mientras más diversos son, también son más resilientes y, ante un incendio, con los corredores se logra mejorar el control y aumentar la prevención de estos.

En este proceso de creación del corredor biológico ha sido clave la colaboración de las comunidades, ya que la construcción de esta carretera verde implica un trabajo social para resguardar dichas áreas, como parte de la estrategia de protección de la zona.