Jueves, Junio 18, 2026
La Araucania

Felipe Montero: “La prevención se construye desde las familias y las comunidades”

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Cada 26 de junio se conmemora el Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la importancia de fortalecer la prevención. En Chile, durante todo junio, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) impulsa el Mes de la Prevención, una oportunidad para recordar que prevenir no comienza cuando aparece el problema, sino mucho antes, fortaleciendo vínculos familiares, comunidades presentes y entornos protectores para niños, niñas y adolescentes.

En La Araucanía, este esfuerzo se desarrolla a través del trabajo conjunto entre SENDA, municipios, establecimientos educacionales, organizaciones sociales e instituciones públicas y privadas. Durante este mes se realizan diversas actividades en las 22 comunas donde existen equipos SENDA Previene, acercando la prevención a los territorios y promoviendo una cultura de cuidado y bienestar.

Precisamente en este contexto, se lanzó una nueva aplicación de la Encuesta Juventud y Bienestar, herramienta dirigida a estudiantes de segundo medio que permite conocer factores de riesgo y protección vinculados a la familia, las amistades, la escuela, el uso del tiempo libre y el bienestar emocional. Su objetivo es generar información que permita fortalecer las acciones preventivas y orientar de mejor manera las políticas públicas.

La experiencia regional demuestra el valor de esta información. En la medición anterior participaron más de 10 mil estudiantes de 175 establecimientos educacionales de las 32 comunas de La Araucanía. Gracias a estos datos contamos con evidencia concreta para focalizar esfuerzos donde más se necesitan.

Uno de los hallazgos más relevantes confirma la importancia del acompañamiento familiar. Los resultados muestran que el consumo de sustancias es mayor entre quienes perciben dificultades para recibir cariño y calidez de sus padres o cuidadores. Por ejemplo, el consumo de marihuana alcanza un 33,2% entre quienes reportan dificultades para recibir cariño y calidez, mientras que disminuye a un 16,6% entre quienes sí perciben ese respaldo emocional. De igual forma, un 11,9% de quienes señalaron haberse embriagado durante el último mes reportan dificultades para recibir cariño y calidez de sus padres o apoderados, cifra que baja a un 5,0% entre quienes sí perciben ese apoyo.

Estos antecedentes refuerzan una convicción fundamental: escuchar, acompañar y generar espacios seguros de apoyo emocional constituye una de las herramientas preventivas más efectivas. Cuando existen adultos presentes, orientación familiar y comunidades involucradas, disminuyen las conductas de riesgo y aumentan las oportunidades de desarrollo saludable.

Como Gobierno, estamos convencidos de que la prevención se construye desde las familias, las escuelas, los barrios y las comunidades. Es una tarea permanente que requiere compromiso colectivo, coordinación y una mirada de largo plazo. Porque al fortalecer los factores protectores y generar oportunidades para nuestros niños, niñas y adolescentes, no solo prevenimos el consumo de alcohol y otras drogas: también construimos una sociedad más sana, segura y cohesionada.

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