Asociación de Funcionarios Junaeb hacen un llamado a los estudiantes y apoderados a informarse y exigir un trato y alimentación digna

Como es de público conocimiento, el pasado 13 de septiembre de 2021 se conoció a través de diversos medios acerca de la instrucción de Sumario definido por la Contraloría General de la República – CGR a la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas – JUNAEB por los hallazgos encontrados en su auditoría al proceso de entrega de canastas durante el año 2020. Los principales incumplimientos van desde la falta de control, problemas en la definición de los destinatarios, a la composición de las canastas, la calidad de las mismas, hasta no dar cumplimiento a la estructura nutricional diaria establecida en contratos de licitación del programa de alimentación, que debían recibir los estudiantes de Jardines Infantiles, Establecimientos de Educación Básica y Media adscritos al Programa, para 15 días.

Lamentablemente estas graves falencias no son casuales, sino que responden a una progresiva pérdida de atribuciones y facultades que se restan en licitaciones y modelos de supervisión, que sumado a la ineficacia de los procedimientos de multas a las empresas, han configurado un sistema que cada vez con menos capacidad de control técnico y asistencia profesional al Programa de Alimentación Escolar.

Este debilitamiento de la función de control y supervisión institucional, ha dejado un amplio margen para el beneficio de empresas lucrativas, menoscabando las posibilidades institucionales para garantizar el bienestar de los estudiantes.      

Como trabajadores de Junaeb vemos con impotencia cómo la autoridad ha intensificado el desmantelamiento de los dispositivos de control institucional, prescindiendo además del aporte y visión de los profesionales de carrera, transformando la supervisión en un modelo garantista con las empresas, que pone el foco en los intereses de estas por sobre las necesidades de lxs estudiantes. 

Cómo trabajadores no compartimos estas prácticas institucionales y exigimos que se fortalezcan las áreas de supervisión, control y multas, si de verdad pretenden mejorar la institución. 

En tanto, llamamos a las comunidades educativas, a los estudiantes y apoderados a informarse y exigir un trato y alimentación digna; porque se trata de derechos y no limosnas ni regalos que agradecer; la alimentación de los hijos de Chile es una responsabilidad de todos.