Domingo, Julio 26, 2026
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Comercio ambulante: De la polémica a la solución más justa

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La destacada emprendedora local, Elizabeth Brand reconoce altas exigencias a quienes buscan formalizar su negocio y propone acuerdos, consultas y soluciones justas para comercio establecido y ambulantes

A fines de febrero, el denominado Perímetro de exclusión para el comercio ambulante de Temuco, que comprendía las calles Andrés Bello (por el sur), Lautaro (por el norte), Vicuña Mackenna (al poniente) y general Mackena (al oriente), fue reducido – luego de 10 años de vigencia – permitiendo la instalación de ambulantes hasta las calles Varas, Rodríguez, Vicuña Mackenna y Aldunate, generando mayor presencia de comerciantes, más congestión de peatones y más posibilidades para la ocurrencia de ilícitos, afectando, de paso, al comercio formal instalado en el centro de la ciudad.

La decisión – inconsulta al Concejo Municipal – del alcalde Jaime Salinas, generó molestia en algunos ediles y la Cámara de Comercio local. Mientras unos llaman a no comprar en el comercio informal, otros llaman a incluirlo en una planificación de la actividad económica local.

La directora – y única mujer miembro del directorio – de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Temuco, Elizabeth Brand, reconoce “el tremendo esfuerzo que significa ser formal: tener un local comercial, pagar arriendo, pagar impuestos. Si el local es propio, pagar bienes raíces (contribuciones), hacerle mantención, higiene y cumplir con todas las exigencias que impone la ley y los servicios públicos”, lo que no ocurre en el comercio ambulante, donde, además, hay muchos “enviados”, de otras personas que son las que tienen el capital, “que pagan a otros que no tienen contrato, no tienen imposiciones, ni resguardo social, y muchas veces no son sujetos de crédito ni de ningún beneficio”, analiza.

Por eso lamenta la existencia de este círculo, que mantiene a cientos sin la posibilidad de acceder a mejores oportunidades. Aunque reconoce que esta informalidad radica, en buena parte, en que el comerciante “lo intentó (formalizar su negocio) pero encontró una serie de exigencias muchas veces difíciles de cumplir.

Elizabeth Brand Deisler ha emprendido varias pymes en distintos rubros:una agencia de publicidad y diseño, bazar y librería, gastronomía, impresiones, taller y audiovisuales. Su amplia trayectoria le ha valido ser reconocida, entre otras distinciones, con el Premio Nacional de Mujeres Líderes (en 2014) y recientemente con el premio Mujeres Líderes Araucanía. Por ello, habla con propiedad al señalar que, si bien “cada rubro tiene sus propias exigencias”, también cuestiona que “estas exigencias a veces son tan grandes, que el beneficio del negocio no justifica formalizarse”.

Desde la experiencia, asegura que algunas exigencias podrían eliminarse. “Yo creo que es urgente la modernización del Estado, que debiera ayudar a la gente que va a tener que emprender sola, porque los puestos de trabajos son menos a causa de la pandemia y la misma tecnología”, lamenta. “Necesitamos bajar un poco las exigencias sin descuidar lo fundamental. Por ejemplo en lo gastronómico no se puede obviar el aspecto sanitario”, analiza, y afirma que “muchas veces la autoridad ha sido más papista que el Papa” con quienes quieren hacer el esfuerzo y formalizar su negocio.

PROPUESTAS

“Es fundamental que participen los involucrados (…) en un proceso de consulta a quienes tienen la experiencia, porque la teoría es una cosa y la práctica es otra”, apunta Brand y propone también “una reducción de los procesos”, considerando los avances en tecnología. Y si bien, reconoce que la solución definitiva debe ser consensuada, adelanta que una manera de solucionar los problemas que genera el comercio informal en las calles de la capital regional – al menos mientras se mantengan las “trabas” al intentar formalizar – podría ser instalar “ferias itinerantes en barrios, donde generan polos de comercio y no compiten directamente con el comercio establecido”, lo que además permitiría mantener los ingresos de los ambulantes y “mejorar la vida a los vecinos”, afirma.

Esto, también, permitiría entregar una solución más justa a quienes “hacen el tremendo esfuerzo de permanecer en el comercio formal y ofrecer un mejor servicio”.