Emprendedora de La Araucanía da valor agregado al ajo chilote en mayonesa vegana

Bajo la marca “Granja Las Lagunas”, emprendedora de la Región de La Araucanía lanzó una mayonesa vegana con ajo chilote cultivado por su familia. Emprendimiento apoyado por CeTA

Gracias al apoyo de Corfo, se generó un prototipo en el Centro de Innovación Sur de CeTA/UFRO, con las características para el escalamiento inicial.

Cuando María Cristina Rebolledo se trasladó con su familia desde Puerto Montt a las cercanías de Villarrica, quiso seguir disfrutando del ajo chilote que consumían habitualmente. Teniendo un terreno apropiado, con su marido comenzaron a cultivarlo en forma orgánica. De esa producción, nació la pasta y la mayonesa de ajo elaborada de manera artesanal. Fueron los primeros pasos para llegar al producto que hoy se ha transformado en el orgullo de la “Granja Las Lagunas” y que es el llamado Aliolí (ajo y aceite en catalán). 

“Nuestro producto es mayonesa vegana, no tiene nada de origen animal. Sus ingredientes son ajo chilote (Allium ampeloprasum), aceite de canola, leche de soya y vinagre de manzana que le da la acidez que necesita. Es un producto muy sano, donde cada uno de sus ingredientes es reconocido por sus propiedades saludables y funcionales”, destaca María Cristina Rebolledo, la emprendedora que está detrás de esta innovación.

Explica que acudió al CeTA luego de obtener un fondo de innovación para la mujer de Corfo.  “En el CeTA nos ayudaron a generar el prototipo, con los preservantes que requiere para prolongar la vida útil del producto, porque lo que yo tenía era una receta muy casera. Hicimos también la tabla nutricional y trabajamos el envase y la etiqueta de la marca, que es Granja Las Lagunas”.

El escalamiento inicial también se ha hecho en el Centro de Innovación Sur de CeTA/UFRO en Temuco. Actualmente, con su marido acaba de invertir en el equipamiento necesario para poder producir en sus propias instalaciones y así satisfacer la alta demanda que están teniendo por su mayonesa y por otros productos que generan también a partir de sus cultivos, como las mermeladas gourmet y su línea de licores, donde destaca un bitter con hierbas medicinales.

Jean Paul Veas, director ejecutivo de CeTA, enfatiza que es “un orgullo para nuestro Centro de Innovación Sur en La Araucanía poder contribuir a hacer realidad los proyectos de emprendedores que buscan agregar valor a sus propios cultivos, como es el caso de María Cristina Rebolledo, que hoy tiene la oportunidad de llegar a otras regiones con su producto”.

A un año de la apertura en Temuco de la primera planta de CeTA, se registran una veintena de innovaciones, con distintas materias primas de origen local: cereales, ruibarbo, michay, maqui, lleuque, changle y quinoa mapuche, además del mencionado ajo chilote. Todos estos alimentos tienen propiedades saludables y por lo tanto representan una interesante alternativa nutricional.

Sobre CeTA

El Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria, CeTA, nace el 2015 con el propósito de dar valor agregado a los productos agroalimentarios y cumplir con la meta de duplicar las exportaciones del sector al 2030, convirtiendo a Chile en una de las potencias mundiales en producción de alimentos saludables y de calidad.

La corporación es apoyada por Corfo a través del Programa de Fortalecimiento de Capacidades para la Innovación y forma parte de la hoja de ruta de Transforma Alimentos. Está integrada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Talca, la Universidad de La Frontera, Fundación Chile y Fundación Fraunhofer. Se trata de una iniciativa única e histórica, por la potencia y prestigio de las organizaciones involucradas, las que concentran el 50% de los proyectos de I+D que se desarrollan en el país.

Actualmente CeTA cuenta con una planta de pilotaje funcionando en Temuco (Centro de Innovación Sur CeTA/UFRO), dotada de tecnología de vanguardia para la innovación en alimentos; está construyendo una planta en el futuro Parque Tecnológico Carén (Región Metropolitana) a la que pronto se sumará otra en la Región de Coquimbo, y se encuentra articulando la Red Nacional de Plantas Piloto, de modo de generar una oferta integral y visible de empresas que prestan servicios de pilotaje en alimentos.